Octubre 2025 – Febrero 2026
Restauración del Retablo de Santa Orosia en Illueca (Zaragoza)
El Retablo de Santa Orosia, de la Iglesia parroquial de San Juan Bautista de Illueca, es una destacada manifestación del barroco aragonés realizada hacia 1680. Este templo mudéjar del siglo XV fue profundamente transformado en el siglo XVII bajo el patrocinio de Francisco Sanz de Cortes, conde de mMorata. La iglesia está declarada Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés, y el retablo es Bien Inventariado (nº IIC 48923.0)
Retablo de Santa Orosia
Atribuido al pintor Jerónimo Secano, es un ejemplo de retablo fingido realizado en óleo sobre lienzo. Mediante recursos ilusionistas, simula una estructura arquitectónica con banco, cuerpo y ático, columnas salomónicas y decoración de guirnaldas. En el centro se representa la glorificación de Santa Orosia, acompañada de escenas de su vida y martirio. Estas obras alcanzaron gran desarrollo en el Barroco por su afinidad con el gusto escenográfico y apariencia! de la época.
Estado de Conservación
El retablo presentaba un estado de conservación deficiente, con una abundante capa de suciedad superficial y un barniz envejecido y fotoxidado que empañaba y opacaba el vibrante colorido y dorado de la obra. Importantes alteraciones en el soporte como deformaciones, desgarros, faltas y friabilidad hacían peligrar la pervivencia del retablo. La humedad por capilaridad había afectado significativamente a los lienzos del banco, provocando abolsamientos, craquelados, levantamientos e importantes faltas tanto del estrato pictórico, como del soporte. Estas patologías motivaron la intervención de la obra para frenar su deterioro y garantizar su conservación a largo plazo.
Actuaciones de Conservación y Restauración
Debido al avanzado estado de deterioro, fue necesario su desmontaje para eliminar acumulaciones de detritus del muro y tratar el reverso de los lienzos. Durante este proceso se descubrió un óculo y restos de policromía mudéjar original, que fueron intervenidos para su adecuada conservación, aunque permanecen ocultos tras el montaje del retablo. La restauración, llevada a cabo por la empresa Estudio ZarArte Conservación y Restauración S.L., incluyó una rigurosa fase de documentación y estudios previos, limpieza de suciedad y barnices alterados, fijación de los estratos pictóricos y consolidación de los soportes textiles mediante injertos, parches y otros tratamientos específicos. Los lienzos del banco, en peor estado, fueron montados en nuevos bastidores de restauración, mientras que en el resto se conservaron los originales.
La intervención se completó con la reintegración cromática, la protección final, la restauración del marco y la recuperación del tamaño original del conjunto, incorporando un zócalo de madera que refuerza su unidad visual.
